He estado visitando los centros sociales del internet. Los llamados chans. Cosas como 4chan, 7chan, 99chan, 420chan. Se hacen una idea, no es que referirse a ellos como chans sea una originalidad desbordante.
Sin links por cuestiones de contenido. Creanme, están alejados de el apto para todo publico por muchos kilometros.
Estamos hablando de millones de usuarios diarios. Estamos hablando de miles de millones de entradas. Gente de todo el mundo, pero en habla inglesa, como casi todo en el internet. Estamos hablando de la voz colectiva de una generación que creció con internet, MTv (y no me refiero a la supuesta generación MTv que escuchaba música en esa canal de reality shows), con hippies lavados de ideales y sin beatniks que no tengan bongos.
En un rápido vistazo de los hilos, de las líneas de conversación muchas veces relacionadas por el efecto colmena en que todos terminan pensando igual, se pueden ver los siguientes temas: desprecio/adoración del propio cuerpo, imágenes del tipo de violencia que da nauseas en una imagen sin necesitar apego a la realidad, pornografía de la que hasta los pervertidos cierran las cortinas para ver, misoginia/desesperación por contacto con el sexo opuesto, carencia de conceptos básicos de política y economía que no evita que se traten los temas...
Y recuerden que el nihilismo sin análisis filosófico no es nihilismo.
Es una generación de gente incapacitada para comunicarse con los demás y sí mismos, adoctrinada en la violencia y dejada a su suerte educacional. ¿Y por qué es esto? Porque, vamos, queremos culpar a alguien. Hacer pancartas. Protestar. Pintarrajear la casa del vecino y la calle.
Una vez leí: "la acción social se basa en el deseo de un numero grande de personas de que algo sea hecho y, necesariamente junto con eso, el deseo de que alguien más lo haga".
Regresemos al tema.
Así que circulo por estos lugares. Apreto f5 alrededor de 20 veces en 5 minutos. Cada vez la página es diferente. A veces posteo mi opinión. Respondo dudas que no esperan ser respondidas. Eventualmente me uno a la masa.
Mente de colmena. Hive mind. Es normal ver tres veces una respuesta idéntica en seguidilla. Abrir un hilo para responder sólo para que lo que pensabas ya haya sido escrito diez veces.
El otro día hubo un hilo sobre manías personales. Resulta que todos imaginábamos cosas pasando por la ventana al estilo supermario en el colectivo de chico, todos teníamos juegos con las baldosas al caminar, todos disfrutábamos de imaginar escenarios de desastre donde ser héroes, todos mirábamos al espejo esperando pasar al otro lado.
El otro día hubo un hilo donde gritar lo que sentíamos. Muchos te amo, muchos te odio, muchos me gustaría hablarte, muchos me gustaría que me hablaras.
Puede que algunos no lo noten, otros pasaron por poco la bala de la inutilidad social, otros sólo la recibimos en una pierna o lejos de los órganos; pero somos una generación que recibió la mierda de las anteriores. Lo más que podemos es aspirar a carcazas de lo que una vez fue.
Y recuerden que el nihilismo sin análisis filosófico no es nihilismo.
Realismo yo lo llamaría.
Se que la monocultura es una mentira de los paranoicos del capitalismo, pero es en parte cierta.
En parte todos necesitamos ir a una mascarada como anónimos para poder ser nosotros.
miércoles, 18 de febrero de 2009
sábado, 20 de diciembre de 2008
Del cuaderno de notas de --------:
Uno se cruza con gente rodo el tiempo. En la calle, en la facultad, en el trabajo. Y, como una vez dije, cada persona guarda dentro suyo aunquesea una historia digna de hacerte reir, llorar, pensar. Una historia digna de cambiarte la vida.
Al verlos pasar uno se hace preguntas. Muchos tratamos de inventar una vida desde los trozos de información que dejan ver. Pero no es una tarea sencilla. No, es todo un arte. Bette Munore lo hace en la voz de Gaiman sobre los lapices de Sam Kieth. Ella le da un final feliz a la gente para luego poder Gaiman mostrar que eso es una mentira imposible.
Hace poco empecé con Sandman de Vertigo. No por eso no he tenido encuentros anteriores con esa obra, ya lo comentaré luego.
Un nene detrás mío trata de invocar el colectivo repitiendo su numero. Me hace volver al tema que buscaba.
La gente deja a la vista fragentos de su vida, o de su escencia. Desde detalles como la altura de sus pantalones hasta claros tics nerviosos. Esas cosas son sus sigiles personales. Inconcientes. Con ellos invocan sentimientos, aptitudes, habilidades, ideas. Repito, inconcientes.
Moldear esos detalles es moldear la escencia misma de uno. Al igual que el pensamiento es deducible de la letra y la lera influye en el pensamiento en la grafología. Si un individuo abandona la estetica de gustos de una subcultura, abandona en parte su ideología. Es un ejemplo evidente si uno lo piensa. Pero pasa lo mismo con cada detalle de un individuo. Si empieza a usar los pantalones arriba de la cintura, si cambia su desayuno de té a mate, si deja las zapatillas apuntando a la cama al irse a dormir, si levanta sus anteojos o baja su remera cada diez segundos, si come más verdura.
Nosotros definimos con nuestra conciencia nuestras acciones y apariencia. Ponemos tanto de nosoros en cada cosa que se vuelven parte de uno.
Esto es, en realidad, lo que significa "cargar un sigil" tanto como "esforzarse en algo" o como "prestar atención a las cosas pequeñas".
Es darle vida a las cosas poniendo un poco de uno en ellas.
Al verlos pasar uno se hace preguntas. Muchos tratamos de inventar una vida desde los trozos de información que dejan ver. Pero no es una tarea sencilla. No, es todo un arte. Bette Munore lo hace en la voz de Gaiman sobre los lapices de Sam Kieth. Ella le da un final feliz a la gente para luego poder Gaiman mostrar que eso es una mentira imposible.
Hace poco empecé con Sandman de Vertigo. No por eso no he tenido encuentros anteriores con esa obra, ya lo comentaré luego.
Un nene detrás mío trata de invocar el colectivo repitiendo su numero. Me hace volver al tema que buscaba.
La gente deja a la vista fragentos de su vida, o de su escencia. Desde detalles como la altura de sus pantalones hasta claros tics nerviosos. Esas cosas son sus sigiles personales. Inconcientes. Con ellos invocan sentimientos, aptitudes, habilidades, ideas. Repito, inconcientes.
Moldear esos detalles es moldear la escencia misma de uno. Al igual que el pensamiento es deducible de la letra y la lera influye en el pensamiento en la grafología. Si un individuo abandona la estetica de gustos de una subcultura, abandona en parte su ideología. Es un ejemplo evidente si uno lo piensa. Pero pasa lo mismo con cada detalle de un individuo. Si empieza a usar los pantalones arriba de la cintura, si cambia su desayuno de té a mate, si deja las zapatillas apuntando a la cama al irse a dormir, si levanta sus anteojos o baja su remera cada diez segundos, si come más verdura.
Nosotros definimos con nuestra conciencia nuestras acciones y apariencia. Ponemos tanto de nosoros en cada cosa que se vuelven parte de uno.
Esto es, en realidad, lo que significa "cargar un sigil" tanto como "esforzarse en algo" o como "prestar atención a las cosas pequeñas".
Es darle vida a las cosas poniendo un poco de uno en ellas.
lunes, 1 de diciembre de 2008
The cherry has been popped
Veamos...
Gracias a John por dejarme pasar.
Primer post de este tipo en mi vida. Sería correcto empezar presentándome, hacer algunas alusiones a lo que mi memoria guarda de mí mismo, intentar ganarme el nombre que tengo con algo de poesía. Sea leída o no. Creo que alguien dijo (si no lo dijo nadie, canté pri) que la poesía gana su peso, su fuerza inherente, sólo después de pasar largas noches enterradas en el fondo de un cajón, atada a cualquier marea. Lector, se lo advierto: su presencia convierte todo esto en una sátira de la escritura.
Volviendo, debería justificar primero, como dije, mi nombre. Así que, antes que nada, algo de historia:
Herákleitos ho Ephésios ( Ἡράκλειτος ὁ Ἐφέσιος en griego antiguo), apodado El oscuro de Éfeso, fue un filósofo y quizás poeta griego, nacido en la Jonia. Su apodo probablemente se deba a lo críptico de su escritura (por supuesto, lo hace más críptico que sólo se conserven ciento treinta fragmentos de su obra, el resto perdido con los siglos), o quizá justamente a lo que su escritura remitía: un mundo ambiguo, poco claro. No oscuro en cualidad de decadencia (entre otras cosas, Heráclito es un amante del mundo natural), sino en la medida en que se nos presenta poco claro y siempre cambiante, como cubierto de niebla.
Es en esta instancia del proceso de conocimiento, el momento de no-saber, cuando el filósofo tiene plena libertad para elegir su camino.
Heráclito dice: Yo me he buscado a mí mismo, y confía entonces en su intuición pura.
Esto que escribo no es lo que se suele decir sobre Heráclito. Lo que se dice es que se apoyaba en una primitiva cosmología milesia, elemental; que postulaba al fuego como elemento primordial del cosmos; y antes que nada, que encontraba el logos en el juego de los opuestos. En la paz encontraba guerra. En el combate entre luz y sobra, encontraba armonía.
Pero yo resalto ese otro elemento de Heráclito que no es el logos, ni la cosmología: la intuición.
Y ésa es la razón por la que me llamo a mí mismo De Éfeso: porque comparto el mismo origen que Heráclito. Una vez entendí que delante, detrás, alrededor mío hay niebla, incertidumbre... Me busco, y sin dudas me apoyo en la pura intuición.
Y eso es todo, sepan lectores quizá inexistentes que cada palabra que yo escribo, sea cual sea su lugar o medio, busca cumplir con ese objetivo primordial. Así que lo que ustedes lean (y estoy incluyendo a mi camarada John), serán los experimentos de un aprendiz de escritor buscando encontrar algo que no está ni acá ni allá, sino a través.
Saludos.
Gracias a John por dejarme pasar.
Primer post de este tipo en mi vida. Sería correcto empezar presentándome, hacer algunas alusiones a lo que mi memoria guarda de mí mismo, intentar ganarme el nombre que tengo con algo de poesía. Sea leída o no. Creo que alguien dijo (si no lo dijo nadie, canté pri) que la poesía gana su peso, su fuerza inherente, sólo después de pasar largas noches enterradas en el fondo de un cajón, atada a cualquier marea. Lector, se lo advierto: su presencia convierte todo esto en una sátira de la escritura.
Volviendo, debería justificar primero, como dije, mi nombre. Así que, antes que nada, algo de historia:
Herákleitos ho Ephésios ( Ἡράκλειτος ὁ Ἐφέσιος en griego antiguo), apodado El oscuro de Éfeso, fue un filósofo y quizás poeta griego, nacido en la Jonia. Su apodo probablemente se deba a lo críptico de su escritura (por supuesto, lo hace más críptico que sólo se conserven ciento treinta fragmentos de su obra, el resto perdido con los siglos), o quizá justamente a lo que su escritura remitía: un mundo ambiguo, poco claro. No oscuro en cualidad de decadencia (entre otras cosas, Heráclito es un amante del mundo natural), sino en la medida en que se nos presenta poco claro y siempre cambiante, como cubierto de niebla.
Es en esta instancia del proceso de conocimiento, el momento de no-saber, cuando el filósofo tiene plena libertad para elegir su camino.
Heráclito dice: Yo me he buscado a mí mismo, y confía entonces en su intuición pura.
Esto que escribo no es lo que se suele decir sobre Heráclito. Lo que se dice es que se apoyaba en una primitiva cosmología milesia, elemental; que postulaba al fuego como elemento primordial del cosmos; y antes que nada, que encontraba el logos en el juego de los opuestos. En la paz encontraba guerra. En el combate entre luz y sobra, encontraba armonía.
Pero yo resalto ese otro elemento de Heráclito que no es el logos, ni la cosmología: la intuición.
Y ésa es la razón por la que me llamo a mí mismo De Éfeso: porque comparto el mismo origen que Heráclito. Una vez entendí que delante, detrás, alrededor mío hay niebla, incertidumbre... Me busco, y sin dudas me apoyo en la pura intuición.
Y eso es todo, sepan lectores quizá inexistentes que cada palabra que yo escribo, sea cual sea su lugar o medio, busca cumplir con ese objetivo primordial. Así que lo que ustedes lean (y estoy incluyendo a mi camarada John), serán los experimentos de un aprendiz de escritor buscando encontrar algo que no está ni acá ni allá, sino a través.
Saludos.
Let me pop the cherry
Bueno.
Esto es sólo un post.
Pequeño paso para la blogosfera. Gran paso para nosotros. Loco, no?
Siempre a principios de las estaciones tengo fantasías de cómo sería ser un tipo genial en las situaciones propias de la época del año. Imagenes de mi persona fumando un cigarrillo cubriendome de la lluvia primaveral. Escribiendo bajo un arbol seco de otoño, mirar para arriba y ver las ramas negras por el contraste con el cielo. Caminar en las calurosas 2 de la mañana del verano para comprar una cerveza. Tomar un café afuera de un café y conectar miradas con una chica cubierta de ropa invernal.
Nunca pasa. Y cada año se van acumulando, ganando detalle.
Cambian levemente los colores, se satura un poco, se aumenta el contraste, se apastela, se desatura. Cambian modas de la imagen.
Los conceptos siguen igual
Las canciones siguen iguales.
Esto es sólo un post.
Pequeño paso para la blogosfera. Gran paso para nosotros. Loco, no?
Siempre a principios de las estaciones tengo fantasías de cómo sería ser un tipo genial en las situaciones propias de la época del año. Imagenes de mi persona fumando un cigarrillo cubriendome de la lluvia primaveral. Escribiendo bajo un arbol seco de otoño, mirar para arriba y ver las ramas negras por el contraste con el cielo. Caminar en las calurosas 2 de la mañana del verano para comprar una cerveza. Tomar un café afuera de un café y conectar miradas con una chica cubierta de ropa invernal.
Nunca pasa. Y cada año se van acumulando, ganando detalle.
Cambian levemente los colores, se satura un poco, se aumenta el contraste, se apastela, se desatura. Cambian modas de la imagen.
Los conceptos siguen igual
Las canciones siguen iguales.
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